Martes, 30 de Mayo de 2017

Identidad de Papel

Por Daniel Fajardo Patrón / /

Ha pasado un mes desde que apareció la nota en la que Enrique Peña Nieto se sumaba al movimiento "Todos Somos México", acción donde se pedía que colocáramos en nuestros perfiles alguna imagen de la bandera de nuestro país como una acción de unidad para hacer frente, entre muchas otras cosas, a los ataques mediáticos que el presidente Donald Trump lanza hacia nuestra Nación.

Cito la participación del Presidente porque fue la última nota que dentro del punto de "euforía" se generó sobre este tema, posteriormente la iniciativa comenzó a perderse por otras notas y llegó a un punto crítico cuando se volvió eslogan de diversas campañas publicitarias que utilizaron la tendencia para sumarla a alguna acción comercial.

Cimiento de papel

No quiero amigo lector que mis palabras sean contextualizadas como un pesimismo radical, característico de todos aquellos que expresan su desánimo ante cualquier iniciativa en pro de la unidad, mi postura es más de análisis y de sugerencia.

Es contundente que estos problemas no hicieron otra cosa más que evidenciar la desunión que nuestro país vive desde hace mucho tiempo, la falsa identidad que decimos sentir hacia nuestro México queda con facilidad rebasada ante problemas en los que nuestra Nación debería presentarse unida para superar estos retos y que simplemente no nos alcanza.

Cuando decidimos recurrir a esta identidad es alarmante encontrar que en realidad el método de programar a un niño para que cuando vea la bandera la salude sin comprender la razón, cante un himno que no le significa y que solo aprende de memoria, entre muchas otras actividades en las que basamos la construcción de nuestra identidad, nos cobran una factura muy cara cuando requerimos como Nación unirnos.

La medida de colocar una bandera en nuestros perfiles no es nada diferente a lo que hacemos en el mes patrio cuando colocamos banderas en nuestras casas sin ni siquiera saber ¡quiénes son los héroes de la independencia confundiéndolos incluso con los de la revolución!, no es nada distinto a colocarse la playera de la selección mexicana de fútbol solo cuando juega la selección y más por un evento deportivo que un auténtico amor por nuestro país.

El usar símbolos para enviar un mensaje al extranjero y a nosotros mismos de que somos un país unido termina siendo solo una acción de moda, una tendencia que como supuse con tristeza, sería un movimiento tan solo de moda, que no pasaría más allá de una ilusión que no conducirá a una acción histórica.

Identidad de palabra, el futuro

Por supuesto una crisis es una gran área de oportunidad, reflexionar y darnos cuenta de que somos una Nación más de imagen que de hechos, de discursos más que de acciones, nos permite reflexionar acerca de lo que está mal, en dónde hemos fallado y qué es lo que tenemos que hacer para poder mejorar.

Si nos damos cuenta que el país de poner banderitas para sentirnos mexicanos no nos da el resultado que queremos es momento de proponer, mi propuesta, en primer punto poner este tema en la mesa de la opinión pública para reflexionarlo, en segunda acción, invitar mediante esta reflexión para actualizar el significado de ser mexicano HOY, preguntándonos ¿qué es lo que realmente nos une?, ¿qué es lo que valoramos de nuestro México? Es tiempo de romper paradigmas, no se trata de construir un legado con base a la repetición de generación en generación sino de reflexionar SÍ ¡generación en generación! lo que es el México actual y lo que me hace sentir mexicano.

Le repito amigo lector estos dos cuestionamientos,  ¿qué es lo que realmente nos une?, ¿qué es lo que valoramos de nuestro México?

Dese un tiempo para reflexionar, y también para generarse más preguntas y compártalas en distintos medios, en charlas con su familia y con los amigos, algo que no se cuestiona no es un acto de libertad, es algo mecánico, es una falacia, es vivir simplemente en una imagen que difiere de la realidad.

Comparte tu opinión conmigo en @danielfajardomx y www.danielfajardo.com

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