Martes, 25 de Abril de 2017

Bien dice mi perra abuelita “El que la hace la paga”

Por E. Sarah Goza / /

Escuchaba las risas.

Se veía y oía que su plática estaba más interesante que la mía.

Yo ya estaba aburrida, eso de ir a tomar el café con Lassie, con Reina que es toda una damita y Niebla que viajó de Suiza sólo para vernos, ya no me está gustando.

Prefiero ir a hacerme el manicure o arreglarme en el spa de mascotas para mis noches insaciables con el doberman que conocí en una fiesta, aunque mi cabeza choque en la cabecera de la cama.

El caso es que en la otra mesa, reían a carcajadas mis amigas Geraldine González, Socorro Quezada, Silvia Tanús y todas las mujeres que trabajan en el Congreso del Estado.

Me costó mucho trabajo parar la oreja y es que los pug lamentablemente no tenemos tan buen oído, hubiera querido ser un beagle o un pastor alemán, mucho menos escuchaba gracias a los ladridos de mis perras amigas.

Pero no deserté e intenté parar bien mis orejitas para escuchar lo que decían mis amiguitas.

Y lo logré, escuché todo ¡Guauu! ¡Guauuuuuuuu!

Palabras más, palabras menos, resulta que todas y todos están muy contentos por todo lo que le está ocurriendo a su líder, a su Mesías, a su señor, a su representante Jorge Aguilar Chedraui.

Y es que mis pobres amigas así como mucho del personal que trabaja ahí, fueron víctimas de las “buenas acciones” del diputado panista en pro de los poblanos.

Hasta Julián Peña que está morenito y chaparrito y a mí no me cae muy bien la gente así, se alegró de lo que le está ocurriendo a Jorge Aguilar.

Yo me alegré por Julián Peña ¡Guauuuuuu! ¡Guauuuuuuuu!

Todos fueron víctimas del disque presidente del Congreso, todos lo han sufrido, a nadie le cae bien.

Yo que soy una perrita de mundo, me lo he topado en aeropuertos, cruceros y playas, y les puedo decir que es ¡cero aguantable!

Una vez pensó que yo no tenía pedigree y me barrió, casi lo muerdo, pero luego pensé que para qué me ponía brava con alguien que pronto pagaría su propio karma.

Y así es ¡Guauuu! ¡Guauuuuuuuuu!

Tantos viajes, tantos lujos, millones y millones de pesos, no fueron de a gratis.

Bueno, en realidad sí, pues encontró su minita de oro en la Secretaría de Salud y pensó que nadie se daría cuenta.

Ahora que está a punto de caer, todos sus enemigos se afilan las garras, yo mis colmillos y en el Congreso brincan de felicidad.

Bien dice mi perra abuelita “El que la hace la paga” y “Al que obra mal,  se le pudre el tamal”.

Pero que no se preocupe Jorge Aguilar que cuando vaya a la cárcel, le mandaré los kilos de croquetas baratas que me han regalado mis pretendientes mestizos.

¡Guauuu! ¡Guauuuuuuuu!

Los dejo porque me espera un chihuahua que disque me quiere dar pa´las croquetas.

Para aquellos que se preguntan “y esta mascota de qué perrera salió”. Yo soy Maggie Cerón y andaré por aquí pa´ contarles las historias que cualquiera diría que son para vulgares.

Agradezco a la CENTRAL por darme unas croquetas a cambio de contarles los chismecitos que llegan a mis orejas y que no dudaré en ladrarlos ¡Guau! ¡Guau!

 

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